Imaginá que soy un soplido. Que no tengo intenciones de quebrar silencios. Que solo intento barrer hojarasca y un reguero de panfletos que no prometen nada. Que vago por ahí buscando no sé qué, no sé cómo, ni dónde...sin que me veas.
Imaginá que soy la bocanada de aire que oxigena los pulmones del atleta que cansado sube por la pendiente. Que no quiero tener protagonismos falsos, sino solo ser aliento suficiente, aire suficiente, para que continúes, tu solo.
Cuando notes que el césped y el sauce se mueve levemente, imaginá que vago por ahí, etéreo. Buscando no sé qué, no sé a quién, cómo, ni dónde.
Imaginá que soy la bocanada de aire que oxigena los pulmones del atleta que cansado sube por la pendiente. Que no quiero tener protagonismos falsos, sino solo ser aliento suficiente, aire suficiente, para que continúes, tu solo.
Cuando notes que el césped y el sauce se mueve levemente, imaginá que vago por ahí, etéreo. Buscando no sé qué, no sé a quién, cómo, ni dónde.Imaginá que soy un soplido inaudible que se deja licuar por las aspas de torres eólicas. Que recorro cien hebras de cabello. Que hago levitar piscuchas. Que me surcan mil golondrinas. Que me muevo con las dunas. Que impulso las velas de mi propio barquito a no sé qué, no sé cómo, ni dónde.
Imaginá que soy un soplido.