domingo, 20 de noviembre de 2016

La vida es un pañuelo



Hace 15 días dejé atrás a Meanguera del Golfo. Y ayer me pasó algo muy curioso.

Mientras estuve en Meanguera busqué información histórica sobre esta isla en Internet. Y me apareció el siguiente artículo. Era la historia de Rosa Blanca di Majo Reyes. Una unionense que defendió con uñas y dientes la soberanía salvadoreña de la isla de Meanguera alrededor de 1963. Fue considerada heroína nacional y hasta fue elegida alcaldesa de Meanguera del Golfo.

Luego de leer el artículo, lo imprimí y pregunté a la señora que me cocinaba si la conocía. Me dijo que sí. Que había sido una mujer con un carácter muy fuerte. Que era bajita. Que había metido preso a un exalcalde "corrupto". Y que era tía-abuela de mi entonces jefe, el alcalde Luis Dheming. Días después, le dije al alcalde que debería ponerle nombre a las calles del  pueblo (porque no tienen nombre). ¿Qué tal una calle llamada Blanca di Majo, como su tía-abuela? Me dijo que sí, sin ningún entusiasmo.

Sentí tanta curiosidad por esta señora, que me atreví a visitar al abuelo del alcalde, quien sobrepasa los 85 años de edad. Le pregunté si tenía una foto de ella para saber cómo era y me respondió que no, pero que buscaría otro día en sus álbumes. Luego pregunté a otra señora y nada. Igual, le hice saber al secretario de la alcaldía que iba a empezar a escribir las historias de los personajes principales que han forjado la historia de la isla. Es increíble, esa isla tiene unas historias muy enredadas y dignas de ser inmortalizadas en la literatura, el cine o, al menos, por el periodismo.

                                                                               ***
Hace pocos días, mi papá me anunció que el lunes 14 de noviembre "debía" acompañarlo a instalar unos filtros de aire a Saquiro, en la segunda ciudad del país: San Miguel, ubicada a unos 145 kilómetros de la capital. Y acepté. Salimos muy temprano, a las 4 a.m., abordo de su camión blanco de trabajo. También fueron dos chicos ayudantes y mi tío Amílcar, que es arquitecto y sabe mucho sobre la instalación de estructuras metálicas y eléctricas. La súper luna de ese día, la más grande en 80 años, nos iluminó gran parte del camino a San Miguel.

Cuando llegamos a San Miguel, alrededor de las 8, mi papá buscó un lugar donde desayunar cercano a Saquiro. No encontró ninguno. Y condujo a través de la Ruta Militar. Pasó de largo a varios comedores y vio uno en sentido contrario. Hizo el viraje y se estacionó allí. Una señora le dijo a mi papá que nos podía preparar algo en un par de minutos. En ese lapso aproveché a leer un libro que encontré abandonado dentro de la oficina de mi papá (en La Cima, donde guarda su camión blanco), es un libro sobre la sabiduría sufi, Perfume del desierto.

Fui al baño y cuando salí mi papá ya había abandonado el comedor, enojado, porque tardaban mucho con la comida. Una anciana, la propietaria, salió a gritarle que no se fuera, porque ya había ordenado la preparación de los desayunos. A la señora le temblaban las manos. Mientras le ayudaba a servir la comida, mi tío Amílcar comentó: "Hoy andás cerca de Meanguera del Golfo". Le dije que sí, con pocos ánimos.

-¿Vienen desde el golfo (de Fonseca)? -preguntó la anciana.
-No. Venimos de San Salvador. -le expliqué.
-Ah, como les escuché mencionar a Meanguera del Golfo... Es que mi mamá vivió mucho tiempo allí, fue alcaldesa de esa isla.
Me le quedé viendo sorprendido y le pregunté:
-¿Pero no será usted la hija de Blanca di Majo?
-¡Sí! ¿Y cómo sabe de ella?
-Porque trabajé en esa alcaldía, con el alcalde Luis Dheming, quien es pariente lejano de ella.

La señora contó la historia de su mamá con un gran entusiasmo y orgullo. Y le conté que durante muchas semanas quise ver una foto de su madre. Sin dudarlo, me llevó a su enorme recámara y finalmente pude conocer a la exalcaldesa: gordita, chele y con collares de oro en su garganta. La nieta de la señora también heredó el carácter de los di Majo: me pidió fotografiarla y posó así. El carácter se lleva en la sangre. Qué coincidencia conocerla(s).



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Comente aquí